erp geinfor

7 Claves para implantar tu ERP con éxito

En este post te explicamos algunos aspectos que has de tener muy en cuenta en la implantación de un ERP.

Cometer errores es humano, pero para estropear realmente las cosas necesitas un ordenador
Paul Ehrlich

Esta frase expresa a la perfección los sentimientos más íntimos de la mayoría de los mortales respecto a la informática, y por tanto también respecto a los ERP. Quizás especialmente respecto a los estos, por eso en este artículo nos vamos a enfocar en implantar un ERP de la forma correcta independientemente si es un software de producción, para la gestión de tu almacén o cualquier otro tipo de ERP.

Y es comprensible. Un ERP tiene mucho de consultoría, de cambio de cultura y de autodisciplina. La llegada de la fabrica inteligente 4.0 ha hecho que el mundo industrial evolucione y con ello todas las necesidades de las empresas.

Me encuentro a menudo con muchos profesionales altamente competentes que no saben para qué sirve realmente un ERP

Y esto, combinado con un mal asesoramiento, puede desembocar en implantaciones desastrosas, en las que lo que finalmente obtiene la organización, después de meses de trabajo, no es para nada lo que ellos esperaban.

Nadie, absolutamente nadie gana nada si una implantación sale mal.

Aquí van nuestras 7 claves (también las tienes resumidas en la infografía):

 

Claves para implantar un ERP

 

1. Equipo directivo realmente implicado

Habitualmente, quien más interactúa con el sistema de gestión -y por lo tanto quien más experimenta la mejora en productividad y organización- no es el equipo directivo.

Esto propicia un escenario indeseable, en el que el equipo directivo acomete la implantación a petición de terceros, sin haberse construido unas expectativas profundas de las implicaciones organizacionales y culturales de la alta estandarización de procesos que requiere un ERP.

Es fundamental que el equipo directivo sepa con precisión los beneficios que la organización va a obtener al implantar un ERP, así como del esfuerzo cultural y humano que implica. Y es fundamental que estén motivados por ello

2. Tener un buen Keyuser

Un Keyuser es alguien que no sólo es capaz de usar un sistema organizativo dado, sino que además es capaz de generar cambios en él, que mejoran la organización en su conjunto.

Si no existe alguien comprometido con el funcionamiento de la organización en su conjunto, cada departamento tendrá una visión sesgada de lo que es mejor para la empresa, y eso provocará ineficiencias en otras áreas, que en la suma total, empobrecerán a la organización y hará difícil que se trabaje.

Es fundamental contar en tu empresa con alguien que vele por el buen funcionamiento de tu sistema organizativo ERP en su conjunto, para evitar luchas departamentales, que sólo hacen difícil que se trabaje

3. Consultores con profundos conocimientos de lo que implantan

Me he encontrado muchas veces con becarios -o simplemente gente con muy poca experiencia- implantando soluciones muy complejas en organizaciones monstruosas. Nunca funciona.

 Sólo alguien experimentado puede cerrar la brecha entre las expectativas que tiene la empresa (muchos beneficios organizativos con poco esfuerzo por su parte) y la realidad (beneficios organizativos impresionantes, pero que implican una cultura de la disciplina y la productividad)

Los consultores poco experimentados suelen centrarse en adaptar las características del producto a los deseos del cliente con el fin de agradar, pero les es difícil cristalizar en su trabajo el cambio cultural y de procesos que las organizaciones realmente necesitan.

4. Producto realmente orientado a las necesidades de la empresa

Cuando un vendedor de ERP te hable de “Verticales” o “Sectoriales”, desconfía.

Porque habitualmente lo que hacen es adaptar lo que han hecho para un sector, a otro totalmente diferente, haciendo un pequeño lavado de cara (esto no ocurre en los líderes mundiales de nuestra industria, los cuales suelen tener soluciones muy especializadas para cada sector. También hay que pagarlas, claro está).

Esto aumenta la brecha entre las expectativas del cliente y el resultado final, porque realmente ni el producto ni los consultores están capacitados para satisfacer las necesidades de la empresa.

Es muy importante encontrar un ERP con larga experiencia en tu sector. Si es posible, pide que te lleven a visitar a una empresa similar a la tuya, para ver cómo les funciona. Es la mejor manera de tangibilizar lo que un ERP puede hacer por tu organización

5. Elegir el momento adecuado

La implantación de un ERP implica una gestión del cambio, en la que como en cualquier otra dinámica de transformación, afloran problemas que habíamos olvidado que teníamos, aparecen personas adversas al cambio, y también líderes transformacionales en personas que realmente nos sorpenden muy gratamente

Todo esto es incompatible con otras inversiones que impliquen cuestiones similares, como cambiar maquinarias, internacionalizarse, un cambio de modelo de negocio, etc.

Antes de acometer la inversión económica y humana que implica un ERP, hay que estar seguro de que se podrán dedicar los esfuerzos necesarios y sin distracciones, eligiendo muy bien el momento adecuado

6. Vender con conocimiento

Durante los años 90 y 2000, las viejas políticas de marketing funcionaron bastante bien en el mundo ERP -cosa que no deja de sorprenderme-.

Los desarrolladores de ERP contaban con una inmensa cartera de partners, de especialización cuestionable. Estos vendían -cuando vendían- con un espíritu totalmente comercial (normal, iban a comisión por venta, no por satisfacción del cliente).

Después llegaba el especialista, y se daba cuenta de que el comercial había dicho cosas sobre el producto poco ajustadas con la realidad, y que había negociado un paquete de horas de consultoría claramente insuficiente.

No alinear los incentivos del equipo comercial con la satisfacción del cliente, es sinónimo de fracaso en la implantación

7. Evitar que se dilate la implantación

En cualquier dinámica de cambio y transformación, el momentum, la energía acumulada que impulsa la organización hacia delante, lo es todo.

“Cuando se abre la ventana para el cambio, hay que acometerlo y aprovechar el impulso, porque un cambio a medias no es un cambio, es seguir como hasta ahora, pero más cansado”

7 Claves para implantar tu ERP con éxito
Si te gustó lo que leíste compártelo